Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

11 de noviembre de 2013

8

De ausencias


Una de las cosas más duras de gestionar en la vida son las ausencias. Todas las personas hemos perdido a otras. Lo definitivo de la muerte no necesita explicación y pese a ello siempre tenemos en la cabeza el "¿por qué? 
Las circunstancias en las que se da esa muerte de alguien cercano puede ser un agravante de dolor por esa pérdida. Normalmente la gente llora a sus muertos en los funerales, pero es con el tiempo cuando esa ausencia se hace insufrible.
Hay otras ausencias que pueden ser definitivas y que pueden hacer, incluso, más daño. El hecho de que hayan sido evitables puede generar una sensación de asfixiante culpa, nostalgia, desconcierto y hasta oprimir nuestro pecho cada vez que las sientes. 

Es la terrible presencia de lo ausente uno de los peores estados mentales.

Internet y la forma de comunicación que se está convirtiendo en mayoritaria puede propiciar la creación de ausencias. Todo pasa a ser muy instantáneo, cambiante. Pilares sustituibles que no soportan el peso de nuestras emociones. Legión de seres inadaptados, incomprendidos en un mundo de comunicación en el que no sabemos comunicarnos. Ocurre que no sabemos realmente lo que importamos a las personas con las que interactuamos y generalmente la balanza muestra un gran desequilibrio entre lo que ponen, lo que necesitan, lo que están dispuestos a poner y sobre lo que estás dispuestos a renunciar.

Si de verdad pudiéramos decir con propiedad eso de CONECTADOS...


A tod@s los que formasteis parte de mi vida y os niego la posibilidad de salir de mi corazón.
votar

23 de julio de 2013

4

Casualmente causal

A lo largo de la vida nos suceden algunas casualidades o conjunciones espacio-temporales que nos hacen pensar en la posibilidad del destino prefijado.
Encontrarte a una persona conocida en un lugar muy distinto al de referencia desconcierta, puede agradar o fastidiar, pero te deja extrañado. Si el encuentro se produce de nuevo al siguiente día más. Si ni siquiera son tus conocidos sino los de tu compañía, las únicas personas de tu entorno de tres círculos que podrían estar allí. Estás en ese sitio a esa hora, por múltiples probabilidades, cambios y posicionamientos astrales que así lo han determinado.
Tienes la sensación en tu interior de que algo va a cambiar en tu vida, es difícil de verbalizar. Eres tú mismo. Sabes que no hay mejor carta de presentación. 
Pasado el momento, bromeas sobre lo acontecido.
Es lunes, han pasado dos días de aquello, la burbuja ilusoria vacacional se derrumba. Te llaman para entrar a trabajar en dos horas. Maldices tu suerte, tu mala estrella. Trabajas debilitado por un estómago enfermo. Un calor que te hace sudar. Te visitan tus fantasmas atormentando y alargando tus ocho horas.
Es martes, te confirman que tienes que volver. Ni siquiera has podido deshacer en condiciones tu equipaje físico y sentimental.
Suena el teléfono... "hoy es tu día de suerte..." palabras que te hacen presagiar una buena noticia. "Cuentan contigo para..." Tus sensaciones de hace tres días se confirman. Ahora vuelvo a tener ilusión el el aspecto laboral. Un año después de haberla perdido por enésima vez. Ni siquiera es ni sector, pero me considero un perpetuo aprendiz y, por ello, no no me importa lo más mínimo.

Todo lo casual tiene mucho de causal.

Esta entrada va dedicada a todos aquell@s que esperan y desesperan por algo o alguien en la vida. Todo llega. Lo único que hay que hacer mientras tanto es ser uno mismo.

Nunca perdáis la ilusión por sufrir la vida. Y digerirlo disfrutando.
votar

18 de mayo de 2013

7

Terrorismo de aula: los atentados contra l@s diferentes


El pasado a veces nos acerca  recuerdos a modo de materiales turbios, sedimentos que tratamos de disimular en nuestra conciencia y que sellamos con la repugnante autocomplacencia. Es necesario provocar terremotos que te ayuden a identificar esos errores o injusticias cometidas.

El tema del bullying, o acoso escolar, se pone de moda cuando algún medio publica el suicidio de algún adolescente superado por la presión a la que se veía sometid@ en su centro escolar.


Si hacemos el ejercicio de recordar nuestro paso por el colegio y el instituto, no nos será difícil recordar situaciones injustas que cometimos o padecimos. El común denominador suele ser la lucha por formar parte del grupo, por llamar la atención. EL reparto de roles en el grupo de iguales lleva consigo despreciar a todo el que no quiere formar parte de ese grupo, o que simplemente le es impedido a causa de alguna diferencia que le hace parecer un bicho raro. La diferencia la puede marcar un simple rasgo físico que se convierte en la excusa perfecta para  denigrarle... (gafas -> gafotas; estatura pequeña -> enan@...) Otro rasgo diferenciador puede ser un retraso en el aprendizaje (tontit@), un carácter introvertido (autista, bicho raro) o por tener diferentes gustos y aficiones a las que son aceptadas por el grupo-base. Un último tipo de ser señalado en la clase es el homosexual (aceitoso, marica, bollera...).

Se me revuelven las tripas con esos sedimentos de odio, de daño gratuito, de macabra burla. Mi posición o rol de liderazgo en primaria y de respeto en secundaria evitaron que yo sufriera cualquier tipo de marginación. Siempre tuve facilidad para relacionarme y caer bien a la gente. Pero fui cómplice de muchos atropellos, daños morales que habrán tenido secuelas en esas personas diferentes. Distint@s, al igual que más adelante me he sentido y he buscado ser yo, de la misma manera en que lo somos tod@s.
En  los primeros cursos de primaria fui baluarte protector de un compañero que tenía dificultades de aprendizaje y motóricas por problemas de corazón. Sus padres me adoraban porque su hijo les contaba que yo siempre sacaba la cara por él y me enfrentaba con el que osara a meterse con mi amigo.


Pero después ¿dónde se fueron esos buenos sentimientos y esa lucha por las causas justas? Joder, me reí de insultos homófobos, me guasee de gente que no se había metido conmigo nunca y estaba al corriente de persecuciones a compañer@s en las que nunca participé pero ,ahora entiendo, que favorecí con mi silencio. No me vale de nada que en ocasiones dijera, - ¡os estáis pasando! Podría haber sido mucho peor, y que esa presión hubiera explotado en un suceso definitivo (ya que traumático seguro que ha habido alguno). ¿Qué totalitarios complejos nos arrastran a ser así?

Por ello, creo una de las mayores lacras del sistema educativo, por encima del fracaso escolar, es el tema del acoso a la/ al diferente. Pienso que pese a existir diversas tribus, nacionalidades y diferencias externas e internas de los alumnos y la heterogeneidad sea algo común, el peligro a la exclusión está siempre latente. Por ello es necesario el método preventivo. Toda la Primaria y los cursos iniciales de Secundaria son el momento crítico.
Un sistema educativo no uniformador, que valore y respete las diferencias, las distintas maneras en las que puede contribuir a la sociedad un individuo, que señale y aísle al maltratador. De alguna manera, creemos que todos tenemos que saber defendernos en la jungla social y no tiene porque ser así. No todas las personas tienen que ser fuertes, solamente tienen que ser personas.

Bastante complicado es ser adolescente y más en los tiempos que vivimos. Enseñemos a luchar contra el YO desde pequeños, que sepan que el respeto y la defensa de la libertad de la/del otr@ es lo más grande que podríamos lograr. Alcanzar la Humanidad autoproclamada de una vez por todas.

No estuve a la altura. Lo siento.

Hace mucho que no os llevo al cine y por ello os acerco el cortometraje "Different" que hace reflexionar sobre la homofobia.


votar

17 de mayo de 2013

8

En la Red



Llegaste a mi vida como algo lento, misterioso y con un mar de posibilidades que en realidad en aquellos días no eran tantas, pero a menudo volcamos grandes expectativas en lo desconocido. Un día llamaste a mi casa ofrecida por una delegada del embrujo y no resistí la tentación de tenerte. Me seducían tus posibilidades, pero  era un  simple grumete que aprendió a viajar contigo gradualmente. Me ayudabas a comunicarme con mi gente, también a sumergirme en mis aficiones y a entablar conversación con gente de variado tipo. Extrañ@s que me acompañaban en mi hábito y gusto por la nocturnidad. También descubrí que podía tener dentro de ti un rinconcito en el que expresarme de manera más libre, un espacio en el que experimentar sobre mi naturaleza humana. Un rincón de reflexión, de exaltación y aniquilamiento del yo. 
Ahora encima te has empeñado en acompañarme a todos los sitios, en ofrecerme tus ventajas y eliminar algunas perezas; aumentas cada día tus opciones, todo lo haces para conseguir que no me olvide de ti.
No es tu culpa que me haya hecho una persona más introvertida, ni que haya avanzado en mí una percepción descreída del mundo que compartimos.
Tengo que confesar que a veces dudo de tus intenciones, veo en ti un arma de control masivo, ello extiende mis miedos y genera en mí una sensación de rechazo. Sé que no es por tu voluntad, pero sí la de esos descendientes maquiavélicos que quieren perpetuar el aplastamiento hacia los nadies como yo.
Te suplico que me dejes siempre un hueco por el que colarme para no sentirme aprisionado, porque ya sabes que no tiene conmigo buen resultado la táctica del agobio. Aunque me atrapes y me agarres, hazlo de manera tan sutil que yo no pueda notarlo.
Gracias por darme refugio, especialmente en estos tiempos de guerra que comenzaron hace casi ya dos años, en esa huida forzada por una mutación indeseada. Un viaje a ninguna parte sin horizonte alguno.

Día de Internet 2013
votar

10 de mayo de 2013

6

Landa y Monnet; España y Europa.





Ayer "celebramos a lo grande" el día de Europa y nos conmovimos con la noticia del fallecimiento de Alfredo Landa, un grande de los nuestros. Un momento para reflexionar sobre la idea de Europa con el recuerdo de un mito de lo cañí. ¿Nuestro landismo nos aleja del europeísmo? ¿Nuestra posición de periferia nos convierte en europeos de 2ª clase? ¿Nuestro atraso y mala evolución nos condena a ser un país de sol, toros y pandereta? ¿Es la Unión Europea un horizonte bello y apetecible, o por el contrario es lógico el euroescepticismo?


Jean Monnet, uno de "los padres" de Europa decía: 

"Hacer Europa es hacer la paz. La Comunidad que hemos creado no es un fin en sí misma".


Si bien no hemos vuelto a sufrir el terror de un conflicto generalizado a escala continental, hay una paz muy lejos de conseguirse, y de la que nos alejamos con la políticas nacionales y comunitarias, la Paz Social.

"No coaligamos los Estados, unimos hombres"

En la actualidad, tal aseveración nos sonaría a chiste.

 No existe una verdadera voluntad de Unión. No es algo que fluya de un deseo natural de los ciudadanos europeos. Son intereses geoestratégicos que no calan en el ciudadano de a pie del viejo continente. Los fuertes tienen miedo de perder peso por culpa de los débiles. Los débiles miramos con recelo a esos hermanos mayores que no quieren compartir y que se aprovechan de su status. Los españoles seguimos siendo considerados inferiores por las potencias europeas y nosotros mismos tenemos síntomas de complejo de inferioridad. 




No hay porque denostar el landismo porque forma parte de nuestra historia social, costumbrista y del ideario común. En aquellos años, las maletas de Paco Martínez Soria, atadas con cuerdas, llevaban embutido y otros productos para compartir con la familia y amigos, de manera ruidosa. En la actualidad, arrebatamos el dinero de los demás para transportarlo en sobres, maletines o bolsas de basura, de manera silenciosa. En aquellos años, las relaciones internacionales con los países nórdicos se daban en Benidorm o en Mallorca en bañador. Ahora se tienen en Bruselas, con traje y con una idea diferente del engaño para "llevar al huerto" al/ a la otr@.


No hemos cambiado tanto por muy modernos que nos creamos, y si lo pongo en mi balanza (quitando en el machismo que se ha avanzado algo en pro de su desaparición), soy osado y digo que, de haber cambiado, lo hemos hecho a peor.

"Los españoles no tenemos ningún sentido del humor, sino un sentido trágico de la risa. En vez de quitarle aristas a la vida, le añadimos unas cuantas más".

votar

17 de marzo de 2013

15

Contra los víctimas




Hoy toca reflexión y autocrítica. No soporto el título de presidente  de la CQP (Cobardes, Quejicas y Pesimistas) y tengo que hacer lo posible por dimitir de manera irrevocable.
Claro que la vida es dura y en esta mala época más, pero no se puede perder el tiempo, ni las fuerzas, ni el ánimo, en vivir en un perpetuo lamento. Voy a intentar crear un decálogo para salir de este bucle sin fin de pensamiento negativo.
1 - Abandona el egocentrismo. No te creas el centro de llegada de todos los problemas universales. Piensa que las dificultades están en continua circulación. No eres más que una rotonda que tiene que dar salida y fluidez para que no se detengan y aparquen en tu mente.
2 - Identifica los problemas y clasifícalos. Hay que discernir entre verdaderos problemas y los que no lo son más que en nuestra creación interna. Dentro de los que si son problemas establece una jerarquía, identificando los más importantes y acuciantes.
3- Aborda los problemas. No corras si no es para mantenerte en forma. La huida perpetua  no es la solución porque no lleva a ningún sitio. Desgasta las suelas, el ánimo y hace que todo empeore por acumulación.
4 - No te engañes a ti mismo. No te veas como lo que te gustaría ser. Eres lo que eres y si quieres parecerte a ese "Yo ideal" tienes que actuar como tal, no solamente tener la sensación de que ya eres así porque puedas visualizar que lo eres.
5 - Acaba con la frustración. Deja los tiempos condicionales en pasado, presente y futuro. Todos podríamos haber estado mejor de lo que estamos, haber cumplido nuestros sueños, haber tenido una dieta alta en lombrices y demás. Deja atrás Disney, Hollywood y el Horoscopo. En la vida la verdadera victoria es aceptarse a uno mismo y saber gestionar el lado oscuro (inevitable, complementario,...) de la mejor manera posible.
6 - Evita ser "consejos vendo que para mí no tengo". Somos expertos en aconsejar a los demás y hacer totalmente lo contrario con nuestras vidas. Nos molesta que nuestros seres queridos se quejen, lamenten o sean pesimistas. Se nos hace insufrible. Prediquemos con ejemplos y no con palabras.
7 - Permite que te ayuden. Todos tenemos personas que nos quieren y que nos pueden ayudar hasta sin darse cuenta. Utiliza sus espuelas para elevarte. Pero esto no implica aburrir con los problemas. No hables de ellos, intenta resolverlos.
8 - Llena tu boca de palabras bonitas. Si te cuesta hacerlo en lo referente a tu vida, comparte y verbaliza tus buenos sentimientos con los demás. Reconoce la valía de los demás. Toma ejemplos positivos de la gente que te rodea.
9 - Ten presencia. No te recluyas, no te esfumes ni evapores. Algún día tendrás que volver y te costará mucho más. Irradia  a los demás con tus sonrisas, abrazos, besos e ideas de luz (influimos a más personas de las que nos podamos imaginar).
10 - La actitud es la de "Ave Fénix". Acuérdate de que has pasado por otras malas rachas y siempre has conseguido sobreponerte. Sabes que lo vas a volver a hacer. No es esperanza, es fortaleza y valor.

¡¡¡Lo conseguimos!!!
votar

7 de febrero de 2013

9

Hacer o no el Carnaval


Una de las fiestas populares más arraigadas en nuestra cultura es el Carnaval. En el pasado, esta celebración era uno de los pocos momentos anuales en los que se podía salir de la rigidez impuesta por los invisibles (o no) códigos morales socio-religiosos  Una mínima libertad con un slogan de "todo vale". Un "disfrazarse para quitarse el disfraz". Se dejaba salir al ser alegre que podría ser que llevaban dentro, sustituyéndolo por el triste y serio disfraz de lo que debía ser, que es el que se portaba el resto de días del año en el teatro de la vida.

En los tiempos que corren, cada vez hay más gente auténtica a lo largo del año. Siempre hubo, pero antes eran mayormente señalados y condenados. Ser diferente era una tragedia vital que te podía condenar a muerte.
Hay personas que, a diario, les gusta llamar la atención de una manera estrambótica y exagerada. La búsqueda infinita de ser diferente tiene que ser puro desasosiego. Puede estar motivada por una actitud de protesta hacia un mundo que no es el que idealizan, o puede ser algo más simple... Pretender que te miren y/o hablen de ti. Pero también hay personas que son carnavalescas, caricaturas de sí mismas sin ni siquiera pretenderlo.

Los carnavales tienen muchos significados dentro de su ambiente festivo: liberación sexual, desahogo a modo de desfase de la dura vida, una fecha para reafirmar la identidad o pertenencia al grupo con los amigos (cooperación e interrelación), un momento para conocer a gente aprovechando la ausencia de reglas, efectuar una crítica social irónica con los disfraces o en rimas musicales de chirigota...

Personalmente, he de decir que nunca he sido muy partidario de vestirme o travestirme (es alucinante la tendencia de los varones a disfrazarse de mujer). Siempre he sido de los que dicen que me basta una goma alrededor de la nuca para tener el disfraz completo. Ahora sí que puedo decirlo. Llamo la atención sin pretenderlo y sufro cada día por ello. Echo de menos aquel tiempo en el que podía pasar inadvertido o que intentaba solamente atraer la mirada de aquella persona que me atraía. 
Este año me he librado del carnaval por agenda, pero no voy a poder esquivar las miradas de la gente a mi diferencia. Por lo tanto, seguiré con mi viacrucis carnavalesco hasta que el destino me depare otra cosa, peor o mejor.


¿Qué disfraz portarás? ¿Hecho o comprado? ¿Cuál te gustaría llevar? 

¡Qué lo paséis en grande!




votar

13 de noviembre de 2012

7

Utopía - Tomás Moro





"Libellus vere aureus, nec minus salutaris quam festivus de optime reipublicae statu, deque nova Insula Utopia" Título original de la obra de Thomas More, en la que concibió una isla donde no existían las diferencias de clase ni el dinero, donde sus ciudadanos elegían libremente a sus representantes, la educación era un derecho laico y universal, y la religión, más que arma de los fanáticos, era plataforma de tolerancia y respeto. A esa isla ideal, el humanista inglés la llamó Utopía.


Esa palabra hizo fortuna y, con el tiempo, muchas lenguas la incorporaron a su léxico como un proyecto que, por su optimismo, aparece irrealizable en el momento de su formulación.



Teólogo, político y escrito, el inglés Tomás Moro (1478-1535) fue una de las grandes figuras del humanismo en la Europa del Renacimiento. Ingresó en la Universidad de Oxford cuando apenas era un adolescente. Estudió leyes y teología y consagró parte de su talento a la literatura. Conoció y se hizo amigo de Erasmo de Rotterdam, otro de los factótum del humanismo. Moro desempeñó elevados cargos público en la Inglaterra de Enrique VIII, pero sus diferencias con el monarca le valieron su encarcelamiento en la Torre de Londres. Fue decapitado el 6 de julio de 1535.


La obra está estructurada en dos lpartes o libros. En la primera, Rafael Hytlodeo argumenta una crítica al novedoso "Estado Moderno" , centrándose en las políticas expansionistas y de ambiciones sin límites de los estados europeos en aquella época. Se propone que lo ideal para acabar con estos males es abolir la propiedad privada y el dinero, que son los culpables de esa incesante ambición que ha arraigado en la condición humana.
En el segundo libro, pasa a narrar las excelencias de la República de Utopía, como ejemplo de sociedad perfecta en todas las facetas: política, social, económica y en las condiciones vitales de sus habitantes.

Lejos de agradarme, la descripción de esa isla tan idealizada me ha generado una sensación de rechazo. Puede que me haya dado miedo esa perfecta estructuración, esa aparente igualdad, esa completa felicidad de los utopianos, la uniformidad y la incontestable autoridad. He sentido que me sumergía en una sociedad "orwelliana", en el "maravilloso" III Reich, o en la soviética de Stalin u otros fallidos Socialismos Reales. He deseado que terminara la idílica exposición de las grandezas de Utopía y creo que el propio autor, al recrearse en esa descripción de la isla a manos de la plática de Rafael Hytlodeo, nos sugiere algunas cosas:
- la perfección siempre es sospechosa,
- cada uno tenemos nuestra República de Utopía (o reino para los monárquicos, jaja),
- la sociedad ideal es irrealizable en nuestro mundo.

Se trata de una obra que pudo romper los esquemas mentales de muchos de los lectores de la época y que, leída medio milenio después, sigue teniendo la capacidad de hacer reflexionar. 

Los que somos idealistas sufrimos tras la comparación de la sociedad en la que se desenvuelven nuestras vidas con esa otra isla mental, nuestra Utopía, que vamos reconstruyendo con el tiempo, o por el contrario la dejamos hecha ruinas por la imposibilidad de llegar a ella. Unas ruinas tapadas a cal y canto, aplastadas por la realidad.

Para terminar, algunos pasajes del libro:

"Pero es extremadamente raro encontrar ciudadanos gobernados mediante buenas leyes".

"Se admiran los utopianos de que haya hombres tan insensatos que puedan hallar deleite mirando el dudoso brillo de una piedrecilla sin valor, pudiendo como pueden contemplar las estrellas o el mismo sol" (en referencia al oro).

"La naturaleza, al mandarnos que seamos buenos con nuestros semejantes, nos manda también que no seamos malos y crueles con nosotros mismos".


¿Algun@ es capaz de proponer una sociedad perfecta?




votar

24 de septiembre de 2012

18

La mala uva que portamos



Recién llegado de mi viaje a lo rural para la vendimia familiar y sin un tema decidido para escribir aquí, quiero improvisar un poco con el título a modo de juego de palabras que se me ha ocurrido.

Cada vez estoy más convencido de lo títeres que somos de nuestra genética, cultura ancestral y de los condicionantes externos en nuestras vidas. Pues bien, es algo común entre las personas que suelen llamar "de bien" el prometerse a sí mismas el intento de ser cada día mejores personas. En ese propósito que suele ser sincero en numerosas ocasiones se cruza la experiencia. El pasar de una hoja de calendario nos añade vivencias y bagaje experimental en la vida. Se suceden los desengaños, también las divergencias en nuestras relaciones sociales, se sufren las puñaladas traperas de gente tóxica de nuestro alrededor e incluso la indiferencia puede hacernos daño emocional. Todo unido a un contexto vital que no favorece, que copa de nubarrones el cielo allí donde posas tus, cada vez menos firmes, pasos. La luz en ilusiones primaverales y veraniegas quedan engullidas en un túnel de oscuridad. El viento que precede a la tormenta nos vuelve más vulnerables si cabe. Es la época en que las personas depresivas caen al pozo una tras otra.


Te cortas con la navaja al intentar atrapar ese fabuloso racimo. Te tropiezas portando el canasto de uva y derramas todo lo que llevabas dentro de aquel. Ese cansino volador insecto no deja de perseguirte con su zumbido, acariciando tu sudor e incrementando tu nerviosismo. Te llevas una zarza, marcando tus piernas.




Es impresionante el colorido en la recogida de uva. El aroma, el silencio. Aquellos rayos de sol que resisten contra el calendario. La ayuda de ese paisano que está ahí cuando lo necesitas para dejarte aquel utensilio que has echado en falta, o para arrimar su hombro de manera generosa y desinteresada. Una conversación con un anciano oriundo del lugar. Adoro el poder estar lleno de suciedad limpia, suciedad de campo.


Me encanta poderme sobreponer a todos aquellos problemas... ¿cuáles eran?
votar

9 de julio de 2012

15

Planear horizontes


Me encuentro en ese momento del verano el el que se apodera de mí un desasosiego potente. Futuro incierto, preguntas existenciales, se tuerce el gesto de mi cara y me vuelvo a dar cuenta de que la vida hay que sufrirla. Todo lo veo oscuro pese a la claridad veraniega, el calor me aplana, me usurpa la poca cantidad de optimismo que guardas dentro de mí.

Otras veces me ha cogido trabajando en algún "Summer Job". Esta vez llega al finalizar una etapa laboral, al menos una pausa temporal. 

Soy consciente de que tengo que dibujar un horizonte pero no sé ni agarrar el pincel, ni qué lienzo utilizar. Necesito consejo o apoyo, pero no lo pido, pero no me dejo.

La situación exterior a mi cuerpo/alma no ayuda, pero esto ya no es novedad. La sensación de desoladora incertidumbre es una constante en mi camino vital, pero sigue logrando minar mi autoestima, angustiarme, abatirme siquiera por unos instantes.

Quiero reinventarme y quiero hacerlo bien, quiero acordarme de estos días el verano que viene, con una silenciosa sonrisa de satisfacción. 
votar

2 de febrero de 2012

9

Desarrollando tu creatividad (y felicidad)




  • Trata de sorprenderte por algo cada día.
  • Trata de sorprender al menos a una persona cada día.
  • Escribe cada día qué te sorprendió y cómo sorprendiste a los otros.
  • Cuando algo te parezca interesante, síguelo.
  • Reconoce que si haces cualquier cosa bien ésta se vuelve placentera.
  • Para mantener el placer por algo incrementa su complejidad.
  • Deja tiempo para la reflexión y relajación.
  • Descubre qué te gusta y qué odias de la vida.
  • Comienza a hacer más de lo que te gusta y menos de lo que odias.
  • Descubre una forma de expresar lo que te mueve.
  • Mira los problemas desde todos los puntos de vista posibles.
  • Ten tantas ideas como sea posible.
  • Trata de producir ideas originales.

Sugerencias de Mihaly Csikszentmihalyia.

¡Feliz Creatividad!


votar

15 de noviembre de 2011

15

French Roast. Vuelven los cortos

Quiero informaros de que vuelve la sección de cortos. Me podéis sugerir el día de la semana que preferís, yo había pensado en el domingo.

Mientras lo dilucidamos, y por no disponer tiempo para crear la entrada que tenía pensada para hoy, os invito a ver French Roast de Fabrice O. Joubert, nominado al Oscar en la categoría de cortometraje de animación.



¡Mucha clase!


votar

19 de octubre de 2011

13

Entre mis recuerdos



Las cajas de cartón, las bolsas de plástico y otros sistemas de almacenamiento básico contienen habitualmente gran parte de lo que fuimos, y también, de lo que somos. Se encuentran arrinconadas en cuartos oscuros, en camarotes, trasteros o galerías. 

Nadie se ha escapado de gestionar ese capital emocional, a veces por puro goce (o masoquismo), otras por motivos de organización, limpieza y/o espacio.

Ayer me dispuse a emprender ese viaje en el tiempo, sin elementos de seguridad que puedan frenar el golpe de los sentimientos que te embistan, quieras o no quieras. Sabes que vas a sonreír, sabes que vas a disfrutar, eres consciente de que sufrirás y también eres conocedor de que llorarás.

Me reencuentro con apuntes de mis diversas etapas estudiantiles, con notas intercambiadas con mis amores del momento, con fotos de esa gente de la que no me quiero olvidar en la vida. Te ves distinto en la mirada retrospectiva, no te reconoces, te cabreas por no haber escrito, sentido, desde la persona que eres hoy, ¡craso error, amigo!

Cercioro ideas sobre mi pasado con pruebas documentales, también experimento sensaciones perdidas y descubro algunas carencias de mi niñez. Los ideales e ídolos del momento, la necesidad de sentirme importante en los diversos grupos, me doy cuenta de que pasé por el instituto, pero que el instituto no pasó por mí.

Quiero volver a empezar de cero. Bueno no. Si mi pasado no hubiera sido así, posiblemente ahora no estaría reflexionando sobre ello, no sería lo que actualmente soy. Estaría muerto, estoy vivo. Sufro, tengo una sonrisa partida. Será mejor que baje toda esta cantidad de recuerdos que no volveré a recuperar (al menos de manera tangible) para seccionarlos en partículas, para reciclar. ¿Puedo reciclar la idea de lo que soy? Creo que esta noche me costará dormir. 

Tomo oxígeno en los viajes hasta el cubo azul. La noche es silenciosa, parece que todos los elementos se han puesto de acuerdo para que siga comiéndome la cabeza. Me lavo las manos pero mis entrañas no quedan limpias, les gusta el polvo y el aroma a rancio que desprende el pasado.

Apago la luz pero no apagué, ¿apagaré?

Os dejo con esta emotiva canción de Luz Casal "entre mis recuerdos".

votar

22 de agosto de 2011

6

La correcta actuación en un funeral


El mostrarse serio y apenado en un funeral... ¿es algo obligatorio?

Me gusta saber estar en las diferentes situaciones que me ofrece la vida, pero he de reconocer que los funerales me descolocan. Son todos parecidos, pero no hay uno igual para nuestras emociones, ni en el comportamiento de las personas que acuden a un tanatorio y/o al entierro.

El fingir un estado de pena que no se siente me parece falso, pero mostrar una cara radiante o comportarse de una manera muy animada puede resultarme irrespetuoso para la familia.

Como acto familiar básico, un funeral suele ser un momento de reencuentro con familiares que hace tiempo no ves, y puedes sentir emociones encontradas, pena y alegría a la vez. Das y recibes muestras de cariño que no podrían ocurrir en ningún otro contexto imaginado.
El atuendo elegido no debe ser llamativo, no está bien visto que la familia vaya al bar después del entierro, es recomendable tener una posición hierática en la solemnidad del momento...

Si eres capaz de plantearte todas estas cosas, es que no estás implicado al máximo. Si es un familiar directo (véase padre, hijo, pareja, hermano), posiblemente el estado de shock no te permitirá plantearte estas cuestiones, y sufrirás, sin más. Soportándolo con fuerza y llorando desconsoladamente (que no tienen porque ser situaciones antagónicas).

De todas las maneras, la muerte es una parte de la vida que nos hace reflexionar de manera profunda, y eso siempre es algo positivo

...RIP.


Me gustaría conocer vuestro protocolo de actuación...
votar

5 de abril de 2011

13

sin que sirva de precedente... cuestionario :S




1º ¿Cuántas preguntas puedes contestar inteligentemente? 

Intentaré superar la inteligencia de las preguntas enunciadas, de lo contrario... 

Además, advierto que me pongo a la defensiva en este tipo de cuestionarios, me parecen interrogatorios inquisidores (pero me gusta leer lo que dicen los demás).


2º ¿Una duda? 

Muy cartesianos empezamos. Está bien dudar de todo, incluso de uno mismo: "¿Y si la vida fuera un sueño en el teatro del mundo?". Duda y acertarás.

3º Una certeza 
La existencia de Dios no es demostrable.

4º Un color 
Depende para qué. Me quedo con el multicolor del arco iris (pero aceptando decir uno, elijo el azul y el morado).


5º Un deseo



Aparte del chiste, me gustaría tener un trabajo para poder luchar por un mundo a mi manera.

6º Una virtud 
Sé escuchar. (Creo en las personas que te miran aparte de verte, y te escuchan aparte de oírte. Creedme, no hay muchas)

7º Una frase. 
Soy muy seguidor de las citas y frases célebres. No tengo una preferida para tatuarme. Por decir una, la de Sócrates "sólo sé que no sé nada".

8º Un sueño
Despertarme un día en el mundo soñado.

9º Un defecto
No sé por dónde empezar, eso puede ser de "desordenado mental".

10º ¿Qué significado tiene para ti una hoja en blanco? 
Un voto justo, jajajaja. Ahora en serio, en mis valores emocionales el papel tiene alto status.

11º ¿Escribes por necesidad o por afición? 
Escribo poco, me fuerzo a ello, me gustaría escribir más. (Vaya manera de no responder a lo que me preguntan)

12º ¿Pones música en tu blog? 
Claro. También es importante la música.

13º ¿Eres una persona sentimental? 
Totalmente. No veo el motivo de avergonzarme de ello, me gusta serlo.

14º Una pregunta 
¿Por qué cojones estoy respondiendo a un cuestionario?

15º Si desearas algo, ¿qué pedirías? 
Te empiezas a repetir como el chorizo. Por pedir que no falte...Si he de ser pretencioso pediría la inmortalidad entendida como: no perder a mis seres queridos, permanecer en el recuerdo más de dos generaciones.

16º Cuando escribes, ¿qué sientes? 
Si que suelo sentir emociones, pongo sentimiento a cada cosa que hago en la vida.

17º ¿Eres creyente? 
Me gustaría serlo. Me cuesta.

18º ¿Si no fueras creyente en qué creerías?
Esta respuesta que ha dado mi predecesora en el test me gusta (muy similar a lo que ya en su día dijo Gandhi): "En la capacidad del ser humano para salir adelante y sobrevivir ante las situaciones mas dificiles y dolorosas que pueda haber."
Yo, personalmente, creo además en otras cosas que no existen al 100%, como el amor, la libertad, las buenas personas, la belleza... (hay que buscar consuelo). 

19º ¿Qué esperas de la vida? 
Poco. Por lo tanto, espero equivocarme.

20º Tienes un blog, ¿por qué?
Me aprovecho de un medio para tratar de abrirme sin condicionamientos, una pequeña libertad clandestina, semificticia. Además, siempre he tenido la sensación de que me faltan de conocer personas que merecen la pena. Me gusta el comunismo bloguero, desde la individualidad del ordenador personal, ¡qué paradójico!

21º ¿Crees que eres una persona a la que se reconoce tu valía? 
No. Es una opinión subjetiva, pero creo que objetiva al mismo tiempo. Es posible que sea una de mis mayores frustraciones, pero tengo otras cosas que compensan, que equilibran la balanza.

22º ¿Qué le pedirías a la vida? 
Que no me haga cuestionarios.
¿Seguimos pidiendo? Me vas a malcriar...
Morirme en un mundo más justo, más equilibrado, más solidario, más real, más libre, más emocional.

¡Maldito idealista! 

Ahora no propongo a cuatro blogueros a realizar el cuestionario. Sí, rompo la cadena, que caigan en mi todas las maldiciones habidas y por haber. 

(Si algun@ lo hace estaré encantado de leerlo)
votar

25 de febrero de 2011

11

La potencia sin control no sirve de nada














"En el mundo actual, se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos para la virilidad masculina y silicona para mujeres, que en la cura del Alzheimer. De aquí a algunos años, tendremos viejas de tetas grandes y viejos con pene duro, pero ninguno de ellos se acordará para que sirven". 



Dráuzio Varella, oncólogo brasileño, Nobel de Medicina.

votar

15 de enero de 2011

14

Hedor a propósitos


¡Hola querid@s! ¿Qué tal todo? Ya estoy de vuelta de mis vacablog. Aprovecho el momento para felicitaros el año y desearos todo lo mejor para 2011.

Cada año lo general es empezarlo con ilusión, con esa falsa construcción mental de que será un año muy importante para nuestra vida y que conseguiremos hacer todo lo que nos proponemos. De eso quería hablar en esta entrada, de los propósitos de comienzo de año

Quiero recalcar que no estoy en contra de ello, me parece un intento alabable de mejora personal, una mirada introspectiva necesaria y que algunas personas solo hacen en estas fechas (por lo menos la hacen alguna vez). Los propósitos y deseos para el nuevo año suelen estar cargados de buenas intenciones para mejorar nuestras relaciones personales, para prosperar laboralmente, para convertirnos en personas dignas, equilibradas, radiantes y saludables...

Sabemos que el resultado suele ser otro bien distinto (nuestras buenas intenciones quedan en eso o se van por el urinario-retrete).  Arrastramos los propósitos de año en año y encima añadimos alguno nuevo, lo que puede tener el efecto de ser una carga insoportable para el autoconcepto. Muy académico eso de identificar el problema, plantearlo y tal, pero la verdadera solución es la praxis, ponerse manos a la obra. Es necesario dejar de perder tiempo en la planificación, ya que tendremos la sensación de que es una obra faraónica que no seremos capaces de llevar a cabo. Creo que lo realmente inteligente es cuidar cada detalle, las cosas cotidianas. Construyamos nuestro edificio desde la base, con una estructura de piedras chiquititas. Olvidemos el resultado final y disfrutemos del trabajo, del viaje dentro de nuestro laberinto.

Por último, gracias al espíritu contradictorio que permite el estilo de mi blog, quiero que sepáis que he pedido salud, trabajo, amor y momentos felices para todos vosotr@s. ¡Vivamos nuestro regalo en forma de año!

votar

10 de noviembre de 2010

4

La respuesta está soplando en el viento


Y es que es ley de vida, las personas cambian. El protagonista de la viñeta interiorizó tanto el mensaje que logró resolver el problema. Los ideales de la juventud se olvidan (o no), se transforman e incluso se reniega de ellos. No creo que sea tan condenable como nos parece que esto suceda así. Tenemos otras inquietudes (o carecemos de ellas), vestimos diferente, pasamos de ser vegetarianos a tener gota tras engullir marisco y chuletones, a diestro y siniestro, etc.

¿Dónde está la autenticidad de una persona entonces? No creo que sea demostrar una inmovilidad en el ser y formas. ¿No es posible ser auténtico si se cambia? Si estás en el bando de "los que han cambiado" y te encuentras con un romántico de tu viejo grupo ¿has de sentirte mal? Definitivamente creo que no.
Todas las opciones son respetables, aunque claro, a veces nos encontramos casos muy curiosos. Por ejemplo un amigo se hartaba a manifestar su odio las discotecas, a la música bacalao,... y por obra de el espíritu santo, a los dos años le ves con un "cenicero en la cabeza", ropa fluorescente y más puesto que el Neng.

Yo he cambiado, no me cuesta reconocerlo. Mis ideales se han moldeado, sin giros extravagantes, pero los cambios coyunturales vitales, los aprendizajes acumulados y los desengaños han tenido como consecuencia que no siga siendo ese adolescente rebelde, crítico-destructivo y de estética alternativa. Ahora no necesito llamar la atención con mi vestuario, soy crítico-constructivo y mi rebeldía no se manifiesta.

He aprendido a querer, a aprender y a respetar. Habré desaprendido otras cosas e incluso tendré características negativas nuevas, pero no es el momento ni lugar de manifestarlas.

No es un drama cambiar, es una virtud si es una opción por y para el amor. Y es que ya lo decía Groucho "estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros". 
Si preferís el lema de Alaska ("yo soy así, y así seguiré, nunca cambiaré") también es respetable, pero se puede pasar mal si sirve para acabar sólo.


Supongo que se debe de hacer lo que a uno le fluya, siempre tras reflexiones profundas y consiguiendo el espacio de libertad necesario para poder elegir. Lograr los cambios que se pretenden, tampoco es tarea fácil, mas bien creo, que a veces se cambia más inconscientemente de lo que nos gustaría reconocer.

Inter-cambien sus opiniones, si les place.
votar