Esta noche es el "esperado" debate televisivo entre los dos "líderes" del bipartidismo español (de los dos principales partidos políticos).
Una única velada sin revancha. Por ello, se espera que sea un combate duro, en el que ambos intentaran emplear sus mejores golpes para dañar al adversario. ¿Habrá juego sucio o habrán pactado fair play?
La decisión para el elector a mi modo de ver está clara antes de lo que nos puedan decir esta noche, sin escuchar slogans ni mítines. Por un lado tenemos la línea continuista del PSOE, con su candidato Rubalcaba, o también llamada "que todo se cambie para que no cambie nada" y por el otro lado la alternativa del Partido Popular, con su candidato Rajoy, también conocida como "Economía de guerra". Prefiero no dejar mis opiniones escritas sobre el "bien" ofertado.
¿Serán capaces de hipnotizar a los videntes, de convencerles de sus "currados" programas, de sus estrategias de salvación y salida de la crisis?
Yo prefiero anticipar el contenido del debate idealizado desde Volando a rastras. Un debate que costaría "algo menos" que los 550.000 € del debate que podemos tragar esta noche en prime time, en la televisión pública, la 1.
Manuel Campo Vidal: bienvenidos Alfredo y Mariano, Mariano y Alfredo... podéis empezar. Tiraré una moneda para ver quién empieza hablando y no se me critique por ir de Derecha a Izquierda, o de Izquierda a Derecha.
- No te preocupes, dice Alfredo. No somos tan distintos. Empezaré yo para pedir disculpas por no haber podido sacar a España del periodo crítico en el que se encuentra, por negar el futuro a los jóvenes y por permitir situaciones dramáticas en numerosas familias españolas. Es algo que no nos deja dormir bien. Asumo la derrota que nos deparará el 20N por estas y otras razones. Desde el día siguiente, yo y todo mi partido, nos pondremos a trabajar para ayudar a mejorar la penosa situación. Lo sentimos muy mucho, buena suerte al nuevo gobierno.
- Buenas noches, comienza Mariano. Quiero antes de nada reconocer la pésima oposición irresponsable llevada a cabo durante todo el mandato socialista, destructiva en un periodo en el que se necesitaba la unión para conseguir rescatar el barco hundido. Nunca Máis pasará. Agradezco a los electores que no me den la mayoría absoluta para no caer en una política déspota como la de mi precursor José María. Vamos a intentar salir adelante mejorando la situación económica, pero sin que el peso de esta ardua tarea recaiga en las clases más humildes. Gobernaremos a personas y no a números, atenderemos y consideraremos las plurales propuestas de las diferentes formaciones políticas. Gracias por sacarme de mi trayectoria de fracasos y les prometo que trabajaremos con humildad y honradez.
- Esto es todo señoras y señores, ahora pueden apagar el televisor y despertar; finaliza el moderador.