Es un libro-ensayo del periodista español director de "Le Monde diplomatique". En él, Ramonet denuncia cómo se llegó en 2008 al mayor desplome financiero de la historia y alerta sobre otra triple crisis: climática, energética y alimentaria (dice su contraportada).
Es un texto que se lee con facilidad, muy claro pese a la complejidad de los conceptos económicos, que pudiera conllevar para un ciudadano de a pie no familiarizado con estas prácticas de la (cretino) economía financiera, bursátil,... tratados en su contenido. Bien documentado, comprometido con los problemas más acuciantes del mundo en la actualidad, es un ensayo que se deja recomendar de buena gana.
Su estructura pasa por explicar, en una primera parte, el conjunto de causas que llevó a la situación del Crack de 2008, explica la dificultad de la superación de la Crisis a la que se ha llegado, que era inevitable y la consecuencia de unas políticas neoliberales muy agresivas, llevadas a cabo en los últimos 30 años. En la segunda parte, habla de los desafíos, los peligros y las perspectivas, conformando una visión de la situación actual, de lo que probablemente va a ser el mundo en los tiempos próximos y de lo que debería ser (el horizonte utópico que deja un buen sabor de boca después de la amarga lectura real de lo que tenemos entre manos. Mejor dicho, de lo que tienen entre manos).
Os dejo con la reflexión final de Ramonet para que cerréis los ojos, lo imaginéis por un momento y... espero que al volverlos a abrir, pese a ser conscientes de la dificultad de llegar tan lejos, hagáis todo lo posible para que el mundo camine en esa dirección.
"...Pero sobre todo habría que dar un mayor control a los ciudadanos sobre los recursos estratégicos de los estados y sobre las decisiones económicas que conciernen a sus vidas. Habría que crear organizaciones financieras internacionales que prioricen las necesidades de los hombres. Que respeten y defiendan la declaración integral de los derechos humanos, la justicia social y un medio ambiente igualitario. abría que garantizar empleos decentes y servicios fundamentales gratuitos o subvencionados como la salud, el transporte, el acceso al agua potable y a una energía limpia y renovable.
Así, la economía finalmente será justa y democrática."