“Volad, caballos de Dios, y las puertas del paraíso se abrirán para vosotros”.
"Les chevaux de Dieu" de Nabil Ayouch fue la película ganadora de la espiga de oro de la Seminci 2012. Desde que pude ver la programación de la 57ª edición del Festival de Cine de Valladolid, tuve inmensas ganas de ver esta película, me producía interés e implicaciones afectivas. No tuve la suerte de poder hacerlo por problema de agenda y una inoportuna gripe. Días después, al enunciarse el palmarés sonreí ácidamente al comprobar que había sido elegida la mejor película.
Me enteré entonces que era del mismo director de cine que mi amada "Ali Zaoua, prince de la rue" una de mis películas fetiche. No la hubiese conocido si no fuera por ese magnífico canal de cine que era cinemateka (ctk).
El problema de no ver una película en la Seminci es que luego cuesta horrores encontrarla, al tratarse de cine no-comercial o "de autor". Por casualidad la encontré recientemente en youtube, (buscando información sobre otra película marroquí que vi de la 58ª edición) en versión íntegra en francés con subtítulos del mismo idioma. Pese a mi escaso nivel en la citada lengua, he podido disfrutarla (sufrirla) y entenderla a grandes rasgos.
La película trata la evolución de un conjunto de chavales del poblado chabolista de Casablanca "Sidi Moumen", en el que la vida tiene una dureza que se convierte en el mejor caldo de cultivo para que se acerquen a un grupúsculo fundamentalista, que lavará sus cerebros hasta adoctrinarlos para su causa.
Me gusta mucho lo bien que acerca el director sus historias a la realidad vital en la que se desenvuelven, la profundidad y evolución en sus personajes. Su buen gusto para los diálogos profundos y por silencios que no son menos expresivos.
La recomiendo.
http://www.lahiguera.net/cinemania/pelicula/6140/comentario.php



