El matemático, filósofo y escritor británico Bertrand Rusell aborda con ingenio y sutil ironía los distintos temas que conforman la selección de ensayos contenidos en Elogio de la ociosidad. Con indudable visión premonitoria -escribió estos textos entre 1932 y 1935- el autor alerta del peligro de los nacionalismos, el fascismo y el comunismo, advierte sobre la amenaza de la intolerancia e ironiza sobre "la creencia de que el trabajo es una virtud".
Pensador fundamental del siglo XX, pacifista y fundador de la filosofía analítica, la academia sueca de Literatura reconoció la amplia y variada obra del inglés Bertrand Rusell, en la que pone de manifiesto la "defensa de los ideales humanitarios y la libertad del pensamiento".
Ensayos incluidos en la obra:
- Conocimiento "inútil"
- Arquitectura y problemas sociales
- El Midas moderno
- La ascendencia del fascismo
- Scila y Caribdis, o comunismo y fascismo
- La coyuntura del socialismo
- Civilización occidental
- Sobre el cinismo de la juventud
- Homogeneidad moderna
- Hombre versus insectos
- Educación y disciplina
- Estoicismo y salud mental
- Acerca de los cometas
- ¿Qué es el alma?
He disfrutado mucho leyendo los artículos de este gran pensador, comprometido con los problemas fundamentales del mundo en su tiempo; presentando una originalidad de planteamientos que incitan al cuestionamiento de muchos aspectos o conceptos que damos por sentados y que son más complejos de lo que parecen ser, o de lo que nos hacen ver las convenciones sociales.
Un pensamiento nada ligero (cada página pesa una tonelada), muy reflexivo, pero con un estilo literario claro y sencillo para el lector. Rusell asume el riesgo de proponer soluciones prácticas a los problemas de su presente. Intenta también, demostrar la necesidad de llegar a un socialismo que fundamenta, separándose de los postulados añejos de Marx. Se preocupa por la situación de la mujer, por el futuro de los niños, aborda el problema de la educación... Tratando una gran variedad temática y cuestiones fundamentales para la civilización.
Lo normal es que una obra tan crítica y comprometida tienda a envejecer malamente, pero no es el caso de esta selección de ensayos, cuyos problemas tratados han sido recurrentes, se han vuelto a repetir, y se repiten en la actualidad.
Me gustaría que leyeseis el ensayo que da nombre al libro, pinchando en el enlace. Maravilloso mundo el que propone con sus ideas el genial de Bertrand.